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Amante del periodismo y los deportes.

martes, 28 de julio de 2015

Un equipo de alta gama

MADRID, España.- El Atlético de Madrid ha confeccionado, quizás, uno de los mejores planteles de su historia. Con vistas a la temporada 2015-2016, en la que disputará la Liga, la UEFA Champions League y la Copa del Rey, se ha reforzado en casi todas sus líneas. Salvo en la portería, donde persisten con caución Jan Oblak y Miguel Ángel Moyá, el resto de demarcaciones sufrieron reformas.

FOTO: Club Atlético de Madrid.
De momento, el equipo ha invertido 104 millones de euros en fichajes, a la espera de que Thiago Motta, mediocentro del París Saint-Germain, obtenga su carta de liberación para sumarse a la expedición rojiblanca. Filipe Luis, procedente del Chelsea, será presentado en los próximos días. El Atlético de Madrid es el segundo club de España que más ha desembolsado este verano, y el tercero de los grandes de Europa, por detrás del Valencia (109 millones de euros) y del Liverpool de Inglaterra (110).

Para fortalecer su defensa, el entrenador Diego Pablo Simeone solicitó expresamente la contratación del lateral izquierdo Filipe Luis, que debe ser presentado en los próximos días si todo discurre a pedir de boca, como hasta ahora. Guilherme Siqueira, a quien seduce la Juventus, y Cristian Ansaldi no estuvieron a la altura que pretendió Simeone. El ‘Cholo’ necesita atornillar un carril que, a la fecha, le provoca insomnio.  

El técnico argentino, no obstante, se hizo con un futbolista multivalente para refrescar de vez en cuando la zaga. Proveniente de la Fiorentina de Italia, el central montenegrino Stefan Savic, que también se desempeña como lateral derecho, desembarcó en Madrid para competir con los internaciones uruguayos Diego Godín y José María Giménez por la titularidad.

Campeón de la segunda liga con el Mónaco de Francia en 2013, el extremo belga Yannick Carrasco aterrizó en la ribera del Manzanares para desempeñar un rol similar al de Arda Turan. Carrasco es veloz, por lo que es una variante ofensiva segura, sin embargo, está lejos de hacer olvidar pronto al mediocampista turco, que decidió marcharse al Barcelona a cambio de 34 millones de euros, más 7 millones posibles en variantes, que capitalizaron al Atlético de Madrid.

Aunque, si los colchoneros buscasen equilibrio en la medular y pases a profundidad, contarán de nuevo con el español Óliver Torres, cuya experiencia en el Villarreal y en el Oporto, durante los dos últimos torneos, lo hizo madurar. La responsabilidad de ser un “10” la evidenciará el número que ostentará en la espalda el curso entrante.  

Para poner en orden la columna vertebral, el Atlético de Madrid apostó por Luciano Vietto y por Jackson Martínez como integrantes de su permutada delantera. El atacante colombiano es, para la hinchada rojiblanca, el hombre garantía; costó 35 millones de euros, la segunda apuesta más cara en la historia del equipo.

Martínez presume de explosividad, de potencia física, de altura y de buen remate con la cabeza. El ‘Cha cha cha’ es un “9” de los de antaño, adaptado a la exigencias del futbol moderno, que bien aguarda dentro del área como juega de espaldas a la portería y combina al primer toque. Encara, se asocia, tiene gol. Vietto, cuya calidad quedó de manifiesto en el ‘Submarino Amarillo’, deberá surcar el proceso de adaptación al grupo, similar al que se sometió Antoine Griezmann.

El rosarino Ángel Correa, junto a Fernando Torres y a Raúl García, quedará al aguardo de una oportunidad para mostrarse, de la que no gozará el delantero mexicano Raúl Jiménez, quien partirá cedido sí o sí. En Portugal, el diario O Jogo, especula con su recalada en el Benfica lisboeta. En España apuntalan el Rayo Vallecano y el Granada.  

Jan Oblak, Juanfran Torres, José María Giménez, Diego Godín, Filipe Luis, Antoine Griezmann, Tiago Mendes, Koke Resurrección, Yannick Carrasco, Jackson Martínez y Luciano Vietto, se perfilan para conformar la alineación estrella del Atlético de Madrid. Con una plantilla inferior, Diego Pablo Simeone ganó la Copa del Rey, la Liga y acarició la primera Champions de su historia.

| ACTUALES FICHAJES DEL ATLÉTICO DE MADRID |

+ Jackson Martínez – 35 millones de euros.
+ Luciano Vietto – 20 millones.
+ Filipe Luis – 16 millones.
+ Yannick Carrasco – 15 millones.
+ Stefan Savic – 12 millones.
+ Derrick Mensah – 6 millones (fue cedido al Getafe).
                      
TOTAL (aproximado) : 104 millones de euros.

| EQUIPOS QUE MÁS HAN GASTADO EN FICHAJES ESTE VERANO |

1.- Liverpool – 110,1 millones de euros.
2.- Valencia – 109 millones.
3.- Atlético de Madrid – 104 millones.
4.- Manchester United – 98,5 millones.
5.- París Saint-Germain – 91, 1 millones.

domingo, 12 de julio de 2015

Comienza la leyenda

MADRID, España.- Se advirtió desde hace tiempo su partida, y sin embargo, el madridismo despertó enrarecido este domingo. Iker Casillas no era más su capitán ni su portero. Dieciseises temporadas después de su debut con el primer equipo del Real Madrid, ayer noche se confirmaba su fichaje al Oporto, club histórico de la liga portuguesa que actualmente dirige el entrenador español Julen Lopetegui, clave para que el guardameta originario del madrileño municipio de Móstoles decidiese cerrar un ciclo en el club de sus amores, al que llegó con tan sólo nueve años de edad, en 1991.

Adeptos y contrarios vagaron dispersos en las inmediaciones del estadio Santiago Bernabéu durante y a la postre de la comparecencia de Casillas ante los medios de comunicación. Porque unos lo echarán de menos, y otros porque ansiaban su destierro. No obstante, víctimas de la incredulidad solemne o del travieso regocijo, no hubo quien se resistiese a pronunciar su nombre. De la tienda oficial, así como de las redes sociales del equipo, su imagen fue suprimida al instante después de hacerse formal su traspaso. 

Leyenda, mito, símbolo, emblema, traidor o topo; cual fuere el sustantivo, la injuria, el aplauso o el adjetivo para el único futbolista del Real Madrid que gozó la época dorada de los ‘Galácticos’, quedó claro que inmortalizado está ya en orbe balompédico. Se dice pronto pero demoró 25 años para convertirse, luego de su marcha, en el nuevo inmediato referente del equipo blanco.

De 1999 a 2015, Iker Casillas fue un emblema activo del Madrid, donde se agenció dos Copas del Rey, cinco Ligas y tres Champions League: la octava, del curso 1999-2000, rodeado de una talentosa generación que encabezaron Roberto y Raúl González; la novena, de 2002; y ‘La Décima’, de 2014, contra el Atlético de Madrid; la anotación de Sergio Ramos al minuto 93 materializó su último gran título ‘merengue’.

La puerta grande se demora en figurar en las estampas de despedida del Real Madrid, anteriores, y en principio, fueron igual o menos solemnes. Un partido homenaje, años después de su salida, reconoció los méritos de Raúl González. Una rueda de prensa, también, selló el éxodo de José María Gutiérrez, ‘Guti’; vértices de un proyecto que rindió al madridismo gratos dividendos a comienzos del año 2000. Por entonces, Iker Casillas iniciaba su andadura de vanaglorio con el dorsal primero en la camiseta, la que adornaría tribunas con el discurrir de los veranos.

“He venido a este gran estadio a despedirme de ustedes (…) pero no voy a decir adiós, porque seguramente esto será un punto y seguido”. Lloró como los hombres, como por cuando algo merece la pena. Llámese nostalgia, frustración, tristeza o melancolía. Fueron lágrimas sinceras. Declaró que la Ilusión y las muestras de cariño de la afición y de la directiva lusitana lo motivaron a continuar su andadura futbolística en el país más longevo de Europa occidental. “Haré todo lo posible para no defraudarles”.

“Momentos únicos e irrepetibles” vivió Casillas en el Real Madrid, donde deja “grandes amigos”. “Hemos sufrido, reído, llorado, disfrutado juntos; me he sentido acompañado en los buenos y en los malos momentos. Este club me ha formado como persona, me ha ayudado a crecer inculcándome los valores de su escudo: el respeto, el compañerismo y la humildad”. Casillas, quien debutase el 12 de septiembre de 1999 frente al Athletic Club de Bilbao, en el estadio de San Mamés, tiene una memoria privilegiada, y los pequeños grandes detalles son los que evocará constantemente lejos de casa.  

Con la voz entrecortada recordó a sus entrenadores, “a todos”, insistió, de los que dijo haber aprendido siempre. Agradeció el esfuerzo de su “padres y familia, que con sueños y desvelos” le ayudaron a “emprender este camino”. “Sobre todo”, hizo hincapié, “a mi mujer y a mi hijo”.

Así como protagonizó honores de ensueño, de igual manera se vio inmerso en claroscuros, como en las seis temporadas seguidas en las que el Real Madrid fue incapaz de avanzar a los cuartos de final de la Liga de Campeones, o en el año 2004, por ejemplo, cuando lo perdió todo en pocos meses: la Liga, la final de la Copa del Rey ante el Zaragoza, y la Copa de Europa, en cuartos, contra el Mónaco.

“Repetiré unas palabras que he dicho en algunas entrevistas cuando me lo han preguntado: Encima de recordarme como bueno o mal portero, sólo espero que la gente se acuerde de mi como buena persona”.

Al margen de las discrepancias deportivas y morales que haya propiciado prolongada estancia en el Real Madrid, no cabe la menor duda de que el Bernabéu tendrá que acostumbrase pronto a lucir muy distinto sin Iker Casillas salvaguardando la impoluta cabaña blanca. “Allá adonde vaya”, avisó, “seguiré gritando Hala Madrid”. Se marchó un ídolo… comenzará su leyenda. 

lunes, 15 de junio de 2015

Firma Trasatlántica

Trasnochados de cepa

En España a muchos solamente les importa el fútbol europeo.

A algunos aficionados les cuesta cada año digerir que en dos meses, o sea, durante el verano, no tendrán actividad las grandes ligas, incluyendo la doméstica que, pese a los desmanes directivos que involucran al Gobierno y a la federación, se presume hegemónica en los torneos continentales de envergadura. 

Tres finalistas de cuna -en dos años consecutivos- ha sido su aporte a la Liga de Campeones de Europa. Se podría escarbar también en Italia, donde surgió el rival del Barcelona en Berlín, o los restantes clubes que le dieron vida a la Europa League en su vertiginoso cierre que abrazó, para no variar, a otro equipo español como monarca. Dos entes cuya burocracia y protocolos han entorpecido su impoluta proyección son las que predican, cáusticamente, con el “modelo” deportivo. 

Cuando en el Viejo Continente la resaca balompédica demora en aliviarse, las justas trasatlánticas le sientan de maravilla al aficionado selectivo. Porque los hay de todas formas y colores. Los forofos, por ejemplo, cuya contribución reside en romperse la garganta cada fin de semana sin importar quién anotó el gol que tanto aúpa. Los de bufanda, con quienes es difícil dialogar hasta ponerse un distintivo del santo de su devoción; o aquellos que dicen irle al Real Madrid, mas aplauden únicamente los esfuerzos de Cristiano porque desconocen al resto de jugadores. Estos seguidores, de momento, carecen de un gentilicio en particular. Gentilicio, sí, porque, después de todo, aseguran pertenecer al linaje de sus colores. Los villamelones se cuecen aparte y están en su derecho de serlo. 

Pero retomo la fiebre americana que derrite al cono sur y entibia al norte. A la Copa legendaria que aminora el egocentrismo de los monstruosos torneos de clubes europeos. Sin embargo, el hincha escrupuloso que se (mal) acostumbra a ver a Leonel Messi desde la quinta fila del Camp Nou, no valora, o lo hace en menor medida, los esfuerzos del resto de los mortales, ni le queda del todo claro que Luis Suárez, James Rodríguez, Neymar Júnior, Claudio Bravo, Ángel Di María, el “Kun” Agüero, Arturo Vidal o Edinson Cavani, por citar una minoría de élite, enaltecen con estirpe latinoamericana la memoria de históricas instituciones y a las ligas que tanto sigue; dicho sea de paso, las encumbra, year by year.

La Copa América no deja de ser deslumbrante y atractiva, porque hermana a países que en otros temas no podrían ni compartir banquillo en la parroquia, mucho menos converger en un sitio predeterminado en donde se entone, por si fuese poco, el himno nacional del contrario. 

Venezuela y Colombia contraponen sus ideologías partidistas… y también comparten el Grupo C de la reyerta. Aunque Nicolás Maduro se ofusque porque Juan Manuel Santos le presta un aeronave oficial a Felipe González -el non grato peninsular- durante su reciente visita a la ciudad de Caracas. 

En España, fatídicamente, esta clase de competiciones folclóricas y populares son para futboleros de cepa (y trasnochados); no cualquiera se da el lujo de llegar con demora al trabajo. Ni cualquiera paga el Plus, que lo emite en exclusiva.



domingo, 24 de mayo de 2015

CRÓNICA | Real Madrid 7-3 Getafe | J38

¡Se acabó! 

MADRID, España.- Lo peor de una fluctuante temporada cuando se agota es que al punto final de su relato no lo prosiguen par de puntos suspensivos. Se acabó, no habrán más historias que contar hasta mediados de agosto, cuando vuelvan a ilusionarse los estadios y su gente, cuando se echen a andar nuevos proyectos, si es que alguna vez los hubo escritos.

El telón descendió anoche para el Real Madrid, que superó por marcador de 7 a 3 al Getafe en la Jornada 38, y última, de la liga de las estrellas, la que vio festejar al Barcelona por adjudicarse su vigesimotercer laurel doméstico, y la que también percibió el llanto del Éibar, del Córdoba y del Almería, descendidos a la Segunda división. 

Por ocasión primera en las dos temporadas que ha estado al mando del equipo, el Santiago Bernabéu le correspondió a Carlo Ancelotti con aplausos. Reza el longevo adagio que nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido. El italiano, que aseguró resolver su situación entre hoy domingo y mañana lunes, otorgó minutos a sus jugadores menos proclives a la titularidad, entre ellos, Javier Hernández, codo a codo en la ofensiva con Cristiano Ronaldo, anotador del tanto inaugural de la partida, al minuto 13, con la testa, a pase de Marcelo por la banda izquierda. Marcaría dos más para cuantificar 48 goles y, por consecuencia, para agenciarse el “Pichichi” del certamen. Facturando un gol de tiro libre y otro por la vía de penalti, propiciado por el delantero mexicano, que recibió de espaldas el envite de un zaguero del Getafe, CR7 reivindicó al madridismo.

Fue grisácea de sur a norte la exhibición del Madrid, gélida la atmósfera, y hostil el territorio para su portero Iker Casillas. Acrecentó la repulsa luego de que recibiera el mostoleño los dos goles que, por entonces, significaban la remontada parcial del conjunto azulón en menos de cinco minutos, por conducto de un zurdazo de Sergio Escudero y otro zapatazo, pero con la diestra, de Diego Castro. Ambas bofetadas desde el balcón del área grande, al 22’ y al 26’, respectivamente. Pedro León, limpiándose el camino a pico y pala, estuvo soberbio en la asistencia de que derivó en la segunda ejecución.

Cuando el cotejo es de vitrina, sobran las pifias y las anotaciones. Sugirió volver la placidez a la postre del triplete de Cristiano, sin embargo, Mehdi Lacen salvaguardó el recato de sus compañeros al 42’. Pero apenas destapado el complemento, los pupilos de Carletto recondujeron las ansias de partir a vacacionar airosos por ocasión restante en su feudo.

Así, “Chicharito” sacó provecho del desatino del jerarca lusitano para guardar la esférica en la red cumplido el minuto 47; pudo haber sido la última vez que el tapatío se persignó en el la cancha Bernabéu vestido de blanco. Tres minutos después, y nuevamente tras provocar Hernández una infracción en las inmediaciones de la meta custodiada por Jordi Codina, James Rodríguez rubricó la quinta diana. Cobro sutil –finísimo- de tiro libre, que besó el ángulo superior izquierdo.
Jesé y Marcelo se sumarían a la ordenanza, tutelada por el mediocampista colombiano, al 71’ y al 90’, para engordar hasta el hartazgo la resulta… veintiúnico vanaglorio del Real Madrid en un año de constantes claroscuros.

ASÍ JUGARON

Real Madrid: Casillas; Arbeloa (Carvajal 46’), Nacho, Pepe (Varane 40’), Marcelo; James, Kroos, Jesé Illarramendi; Hernández y Cristiano (Odegaard 58’). DT.- Ancelotti.


Getafe: Codina; Vigaray, Alexis, Naldo, Escudero; Rodríguez (Felip 71’), Lacen; León (Ivi 84’), Sarabia, Castro (Babá 79’); e Hinestroza. DT.- Franco.

*Crónica publicada en el diario deportivo ESTO.

domingo, 17 de mayo de 2015

CRÓNICA | Atlético de Madrid 0-1 Barcelona | J37

Campeón a domicilio 

MADRID, España.- Los grandes equipos no viven de momentos, sino de trayectorias. La que ha exhibido el Barcelona en buena parte del torneo le ha valido para ser campeón de la temporada 2014-2015 a falta de una jornada para que finalice la liga española. Hace un año en el Camp Nou, un cabezazo de Diego Godín le bastó al Atlético de Madrid para igualar el marcador (1-1) y coronarse tras dieciocho primaveras sin hacerlo. Ayer, en el estadio Vicente Calderón, una irreverente y descarada escenificación de Lionel Messi dentro del área grande, al minuto 65, enclavó en la vitrina blaugrana su vigesimotercera liga, desde la que obtuvo al mando de Tito Vilanova en la temporada 2012-2013, en donde igualó con 100 puntos el récord absoluto de la competición, que entonces desplegaba en solitario el Real Madrid de José Mourinho. Cataluña canta el alirón, luego de una fructífera resulta en la ribera del Manzanares por marcador de 0-1.

El Barça fue copando terreno, ensanchando el campo, sin precipitarse en la elaboración de sus ataques. No obstante, aunque esbozó par de intentonas en el primer cuarto de hora, pareció demorar en sacarle aprovecho a la aceleración y la técnica de Neymar Júnior, o la osadía de Pedro Rodríguez en ausencia de Luis Suárez, quien, por cierto, volverá a citarse con Giorgio Chiellini en la finalísima de Berlín. Después de Messi, probablemente, sea el delantero uruguayo el que mejor se desenvuelve jugando de espaldas a la portería. Su baja privó a los blaugranas de un hombre que hubiese contribuido a desestabilizar a un equipo que se atrevió a adelantarse, al menos, diez metros como medida de presión, de asfixia.

Del Atleti, poco futbol y sobrada voluntad. Lo de siempre. Aunque se disciplinó de nuevo en labores defensivas, fue superado por las conducciones de Iván Rakitic y de Andrés Iniesta en la mitad de la cancha; futbolistas proclives a leer con más claridad los partidos. Antoine Griezmann, de vez en cuando, cobijó a Fernando Torres en la delantera, mas Diego Pablo Simeone, entrenador del equipo colchonero, lo situó por en medio de Koke Resurrección y de Arda Turán con el objetivo de ganarle la partida a Sergio Busquets, jerarca de la templanza y del respiro, de marcar los tiempos de un conjunto vuelto solidario a la postre del parón de inverno.

El portero del Atlético de Madrid, Jan Oblak, fue el más tenso. Soportó envites por doquier sobre la recta concluyente de la primera parte. Pudo lucirse al mandar a córner un disparo largo y potente de Alves que, por poco, lo agarró desprevenido. Vital fue también Claudio Bravo, el meta culé, quien con la cutícula, y de un manotazo, desvió el único rejón forzado por los vástagos de Neptuno, un remate con la testa de José María Giménez, a bocajarro, en el preludio del encuentro.

Quizá especuló el Barcelona en el desenlace. Se adueñó de la posesión del balón, pero dejó de producir a cántaros. Adormeció el cotejo, como aletargando al Atleti y a sus seguidores, como acechando a su presa. La esférica se paseaba desde Jordi Alba hasta los botines de Gerard Piqué. De los de Rakitic hasta los de Neymar… y de regreso. Era cuestión de minutos para que los de Luis Enrique laceraran a la vez, y según sus intereses, las voluntades de los dos clubes hegemónicos de la capital. El que se aferra como tercer clasificado a la Champions del próximo curso, el Atleti; y el que fantaseó en Cornellá con un trompique de su acérrimo rival en el Calderón para mantener vivas sus ilusiones de campeonar: el Real Madrid.

Pero Messi se obstinó con ser hombre discreto hasta que se le brindó la ocasión de lucirse. La fue cocinando; pegándose a la banda derecha, escabulléndose en punta, sumándose por la pradera izquierda… testó cada hueco, hasta que se sintió cómodo. A pese de Pedro, y dejando sembrada a la zaga, definió suave, raso, a la izquierda del cancerbero. Con los brazos abiertos corrió al banderín de tiro de esquina, para abracarse con los suyos, para gritarle al mundo que el Barcelona, después de todo y de tanto, se ha vuelto a coronar en España. Su pragmatismo, aguante y contundencia le hacen soñar con el triplete.

ASÍ JUGARON

Atlético de Madrid: Oblak; Juanfran, Giménez, Godín, Siqueira; Gabi, Suárez (García 67’); Griezmann, Turán (Mandzukic 72’), Koke; y Torres (Ñíguez 80’). DT.- Diego Pablo Simeone.

Barcelona: Bravo; Mascherano, Piqué, Alves, Alba (Mathieu 80’); Iniesta (Xavi 82’), Busquets, Rakitic; Pedro, Messi y Neymar. DT.- Luis Enrique Martínez.

*Crónica publicada en el diario deportivo ESTO.